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Polarización política y Polarización social: ¿Es posible desengrietar la sociedad argentina actual?

Este artículo corresponde a la transcripción de la conferencia: "Polarización política y Polarización social: ¿Es posible desengrietar la sociedad argentina actual?", realizada en la Escuela de Gobierno el día Miércoles 11 de Septiembre a cargo del Dr. Ezequiel Ipar. GECID (Grupo de estudios críticos sobre ideologías y democracia) Conicet-UBA. Los gráficos, tablas y demás apoyos visuales son de autoría del expositor.

La presentación se divide en cuatro partes. En el título está la última parte que es la pregunta ¿es posible desengrietar la sociedad actual? que puede resultar más relevante y es la que voy a dejar más abierta, esto es algo típico de los sociólogos. Voy a tratar de mostrar que es lo que entiendo yo por polarización social y polarización política, les voy a mostrar resultados de investigación que son representaciones validas científicamente de dónde está polarizada la sociedad argentina hoy, con los datos que tenemos. Algunos son producidos por nuestro equipo de investigación y otros son por encuesta de opinión o encuesta de valor que tenemos disponibles. Después voy a tratar de sintetizar un poco que son esas grandes discusiones que empíricamente las vemos como con distintas fotografías y al final la pregunta ¿es posible desengrietar? Y qué significa el término desengrietar frente a otras alternativas que están circulando, para pensar que pasa hoy con la polarización social.
Primero ¿qué queremos decir cuando decimos polarización? o ¿qué significa en términos intuitivos inclusive? También, vale la pena distinguir entre polarización social y política. Yo me voy a centrar en la dimensión ideológica, evidentemente esa polarización ideológica está en relación con la esfera política en todas sus partes elementos u estructuras, está en relación con lo que pasa en el Estado, las cosas que pasan con los partidos políticos y en relación con cosas que pasan en la economía. Por eso la polarización ideológica puede ser un emergente de una multiplicidad de problemas o de relaciones de los que hay que dar cuenta.
Polarización ideológica significa entonces que hay diferencias en las opiniones, orientaciones, disposiciones de los individuos que, de diferencias pasan a oposiciones. Esas oposiciones son más o menos conflictivas. Pero en general, cuando hablamos de polarización nos referimos a diferencias que se vuelven oposiciones porque se manifiestan como conflictos; conflictos más o menos intensos.
El concepto intuitivo de polarización lo que nos dice es que esos conflictos en algún momento se estructuran. Pasamos de oposiciones a un sistema de contradicciones donde quedan determinadas partes como relativamente expuestas en una relación estructural. Y en general el termino polarización lo que nos dice es que los términos de esa estructura se distanciaron y eso puede ser con distintos grados de intensidad.
Tenemos, entonces, los términos en dos extremos que están muy distantes entre sí y la otra imagen es que esos términos se cerraron sobre sí mismos, las posiciones se distanciaron y cada una se cerró sobre sí misma y ahí se armó lo que podríamos llamar un polo enfrentado a otro polo. Estoy simplemente reponiendo la imagen intuitiva del término polarización.
Entonces, ¿qué pasa con la polarización política? ahí hay siempre una cuestión en el uso del término polarizaron que implica una cierta nostalgia, de lo que estaba antes de la polarización, como decir bueno si la sociedad se polarizó es porque antes estaba de otra manera, la nostalgia es por momentos en los cuales en términos políticos los acuerdos eran más factibles, las posibilidades de encontrar términos o lugares de negociación eran más habituales. Si ustedes quieren ir al léxico de las ciencias políticas eso también puede significar momentos en los cuales los partidos de centro o los movimientos hacia el centro del campo político eran los que concentraban las adhesiones de la ciudadanía entonces todo eso puede coincidir en esta idea de la nostalgia; por el momento en que los partidos de centro organizaban con mínimas diferencias el campo político y cuando una situación se polariza es porque eso de algún modo se rompió, se rompió la hegemonía de los partidos de centro y entonces por eso algunos tienen esa nostalgia.
Ahora bien, hasta dónde llega este uso intuitivo sobre polarización, es decir sobre qué nos cuesta ponernos de acuerdo. La más radical, que aparece una y otra vez somos nosotros como sociedad cuando interactuamos unos con otros suponemos que interactuamos sobre una misma realidad, que algo de la realidad nos copertenece o sea que la realidad es común y el efecto de la polarización es que cada polo define a la realidad de un modo tan distinto que cuesta ponernos de acuerdo en lo que definimos en esa realidad común. Creíamos que teníamos valores compartidos y la experiencia de la polarización nos demostró que esos valores eran más particulares de lo que suponíamos.
Ahora en el campo de la política, ¿qué significa esto? en el campo de la política esto significa que a los actores políticos más o menos institucionales, los partidos políticos pero también los actores informales de la vida política en la sociedad les cuesta ponerse de acuerdo sobre los medios legítimos que deben usare para resolver los problemas del Estado, es decir los problemas a los que el Estado tiene que dar cuenta hay como un gran desacuerdo sobre los medios de la política de gobierno, en un segundo nivel hay desacuerdo en cuáles son esos problemas que tiene que atender el Estado.
Como síntomas esto aparece de distintas maneras y a mí en el caso de la polarización política me interesa marcar los elementos contradictorios de lo que uno puede entender como síntomas de la polarización. Sin duda y esto la ciencia política lo piensa obsesivamente, una situación política de polarización es un sinónimo de parálisis, parálisis de gobierno, de políticas públicas, inclusive de la capacidad de planificación del Estado y de eso se deduce lo que decíamos antes si no nos podemos poner de acuerdo sobre los objetivos y sobre cuáles son los problemas es difícil que marche el gobierno de las políticas públicas. De ahí sería la advertencia de la ingobernabilidad de los sistemas políticos polarizados, hay una vasta literatura que prácticamente identifica esta situación igual a ingobernabilidad y eso en general clasificado con luces amarillas ni siquiera luces rojas, esto es grave hay que resolverlo, hay que trabajarlo porque la situación política y en ese sentido el sistema político se está volviendo ingobernable.
Les voy a mostrar como si fuera una posible cartografía de cómo está hoy la polarización social y la polarización política en Argentina. Las primeras dos filminas son lo mejor que se puede hacer en términos de una representación diacrónica porque la verdad que no hay muchos datos que se puedan sistematizar diacrónicamente, esta es una encuesta de valores que para algunos países empiezan en 1980 recién. Es un grupo que estudió lo que podríamos llamar las transformaciones de mediano y largo plazo de los valores de la sociedad, yo acá seleccione solo algunos países. Está es una encuesta que se hace a nivel mundial y lo que tienen ahí es un índice, este lo armé yo pero lo prefiguraron ellos y se llaman valores emancipatorios:
-Valores que tienen que ver con la autonomía, en general es como la capacidad de resistirse a formas irracionales de autoridad, la capacidad de pensar por sí mismo cuestiones políticas cuestiones morales,
-La cuestión de la igualdad que lo miden sobre todo en la igualdad de género en distintas áreas, laborales, extra laborales etc.,
-La valoración de la libertad de elección y los indicadores de libertad de elección son la valoración positiva de la libertad o el derecho al aborto y la aceptación de la homosexualidad o sea libertad de elección tiene la valoración de esas dos cuestiones y finalmente
- La dimensión de participación y es una subdivisión de la valoración positiva de la participación ciudadana en distintos ámbitos de liberación institucionales en el Estado y fuera del Estado por ejemplo también le preguntan si valoran la participación de los trabajadores en los sindicatos, con esas cuatro sub dimensiones de valores surge este índice.

Acá ustedes ven algunas tendencias de largo plazo. China es un país que en todo este periodo de la década del 80 hasta el 2010/14 en estos temas de valores emancipatorios se mantiene más o menos estable y diría que tiene cierta lógica esto porque acá esta esto de la libertad de elección de las autoridades políticas y libertades de autonomía que bueno podía ser razonable y que es lo que uno observa. El contra ejemplo de China es Suecia. Suecia la verdad, es una sociedad que transformó en términos de valores comunitarios de manera notable en este periodo de 30 años, pasó de estar muy próximo a países como EE.UU y casi a un mismo nivel de donde estaba España o Argentina y en valores emancipatorios dio un vuelco y es un ejemplo. Ahora esa curva entonces de un país que hizo una gran transformación en términos de valores emancipatorios y es el único. El resto es lo que tiene ahí entre EE.UU, Argentina Brasil y España.
Argentina es la línea negra punteada, siempre es difícil en esto ponderar que es mucho y que es poco pero sinceramente, Argentina en términos de valores emancipatorios tuvo como una onda zigzagueantes pero progresó de la década del 80 de Siglo pasado a comienzos del Siglo XXI. Curiosamente este decrecimiento coincide con la crisis del 2001 entonces ahí hay como una relación también con los momentos de crisis económicas y qué pasa con los individuos, estos son sus valores éticos y sus valores morales; pero después de la crisis del 2001 tendencia de largo mediano plazo pareciera ser en el sentido de un avance de los valores emancipatorios: Libertad de elección, igualdad, etc.
El siguiente gráfico es más coyuntural, tenemos un periodo más breve de tiempo, básicamente porque los datos ahora son más coyunturales y este no es un indicador tan complejo como el anterior, es una única dimensión que es autoritarismo político.

Básicamente este es un índice que armé yo tomando cuatro o cinco preguntas sistemáticas de esta encuesta (Americabaromer) que tienen que ver con los derechos fundamentales de una democracia constitucional o sea el derecho al voto a las manifestaciones pacíficas, el derecho a que los opositores se presenten libremente en las elecciones y el derecho a que los opositores participen de los medios de comunicación. Es decir, que tengan accesos a los medios de comunicación y lo que se le pide a los individuos es que valoren esos derechos. En este precipitado de orientaciones valorativas que se refieren muy estrictamente a cuestiones de principios fundamentales de la democracias constitucionales es cierto que hay una brecha y había una brecha entre EEUU y Canadá y entre Brasil y México ahora lo curioso es lo que paso en ese periodo en Argentina que salió de parecerse a una democracia liberal como EEUU y Canadá y terminamos más arriba de México y de Brasil en términos de autoritarismo político. Es decir, se les pregunta a las personas: ¿usted cree que todos tienen derecho a votar?, ¿los opositores tienen derecho a presentarse a elecciones libres?, eso significa que más gente empieza a contestar que no está de acuerdo o un poco más enfático que no estar de acuerdo.
Ahora, en base a esa misma encuesta (Americabarometer) armé tres dimensiones, valores culturales más o menos conservadores en términos culturales; algo que podríamos llamar justicia social o estar a favor o encontrar de la solidaridad y el término autoritarismo político. A esto lo podemos cruzar porque acá está el dato de a quien votaron en 2015 o sea lo podemos cruzar por espacio político institucional, esta fotografía se sacó en 2016/17 y le interrogan por el voto anterior que es el voto de 2015. Lo que uno podía notar en el 2017 era que Cambiemos internamente consolida mejor los grupos más conservadores en términos culturales, hay una brecha con la segunda fuerza política que en este caso era el Frente Para La Victoria pero también atravesada por grupos progresistas en términos culturales. Los porcentajes dentro de los progresistas son más o menos parecidos y lo que cambia es el porcentaje dentro de los conservadores.

Cuando pasamos al ítem Solidaridad, yo ahí le puse muy individualistas, individualistas, solidarios, y muy solidarios pasa algo relativamente parecido. El grupo político o los simpatizantes de Cambiemos o más bien el partido político Cambiemos reunía mejor a los grupos más anti solidarios, pero en el 2017 también atravesaba los que valoraban positivamente la solidaridad o la justicia social, pero eso se ve entre los solidarios, la categoría más intensa sería muy solidarios que es ahí donde cambia y el FPV tiene el porcentaje más alto, pero entre los solidarios todavía tenían un grupo muy importante.

¿Cuál era la gran diferencia? y la gran diferencia es el Autoritarismo Político, (es un corte que se hizo entre 2016/17 porque la encuesta se retrasó y la hicieron fin de 2016 comienzos de 2017) en el tema de autoritarismo político ya en esta época había un sesgo muy significativo. Los grupos muy autoritarios, los simpatizantes de Cambiemos, doblan a la segunda fuerza política y en el grupo bastante autoritarios se da una situación prácticamente semejante. En cambio, en los que no tienen ese atributo o más bien son anti autoritario se invierten los porcentajes.

Este tema que es un componente de la polarización política, tiene este sesgo en las orientaciones político partidarias y es de hecho el más marcado, el que más diferenciaba porque ya vimos que las orientaciones culturales como estar a favor del aborto, de la homosexualidad y la solidaridad diferenciaba pero menos.
Lo que les voy a mostrar ahora es una técnica de análisis cuantitativos cuando son más ordinales o nominales que se llama análisis de correspondencias múltiples, es una técnica de análisis multivariados que permite sintetizar un conjunto de variables y ver cómo interactúan los grupos de esas variables, teníamos los grupos muy autoritarios, los grupos muy solidarios, los grupos muy progresistas etc. es como un mapa hecho sobre la misma encuesta que intenta resumir cómo interactúan entre sí, y acá básicamente lo que se busca es armar perfiles que pueden servir para hacer tipologías. Estos son los análisis que hacia Bourdieu por ejemplo para encontrar el campo de lo que está próximo y lo que está alejado que es un poco la polarización política. Aunque es un método de compleja implementación tiene la ventaja de que la lectura es muy intuitiva porque el plano que esta próximo significa que entre esas categorías hay ciertas relaciones de proximidad y lo que importa tanto como la afinidad es que ahí hay una diferencia y en la estructura de un campo finalmente puede haber una oposición.

De acá quiero sacar un elemento que me parece que sirve para pensar en esta descripción del campo de polarización contemporánea. Acá tenemos el dato de a quien habían votado en el 2015 pero también pregunta a quién van a votar en 2019. O sea, tenemos el grupo de los que votaron en 2015 por ejemplo al presidente Macri y los que dicen que lo votarían en el 2019, este campo tiene una división que arma la variable autoritarismo y tenemos una parte donde aparecen los grupos nada autoritarios, los grupos pocos autoritarios y autoritarios, claramente esa variable abre el campo.
Después se les pregunta por la percepción de la situación económica personal, eso es una variable que yo agregué, los que dicen que están mejor prácticamente coinciden con el grupo que voto a Mauricio Macri en el 2015, cuando la categoría está pegada es que todos los que contestaron de una manera contestaron igual en la otra variable y prácticamente no hay diferencia.
Después en la variable que nosotros armamos con justicia distributiva, están los que les resulta indiferente, los que están a favor, y quedaron acá como muy separados los que están en contra de la justicia social.
En estos análisis cuando ustedes vean estas categorías muy fuera del campo es porque es una población muy marginal, es tan diferente a todo el grupo que queda muy fuera de las correlaciones y el grupo contrario a la justicia social era un grupo bastante marginal no así los que eran indiferentes. Ahora, los que eran indiferentes están del lado autoritario del campo ideológico y eran los que estaban más próximo de los votantes de Mauricio Macri; uno puede leerlo de otra manera, los votantes de MM ya en este mapa 2016 estaban más cerca a esa posición de indiferencia de justicia social y de tener una aproximación más próxima al autoritarismo político que es el número que yo les mostré antes solo que acá graficado en este sistema.
De este mapa sale un sub grupo, no los que lo votaron sino los que dicen que lo volverían a votar, esta foto tiene como una especie de proyección y los que dicen que lo volverían a votar están todavía más corridos hacia los valores más intensos de autoritarismo. Inclusive, corriéndose del grupo de los que dicen estar bien, o sea que ahí estar bien o no estar bien no pasa a ser tan decisivo como esa dimensión de la orientación ideológica que era el autoritarismo político, entonces esto ya se podía ver en 2016/17.
Seguidamente, voy a mostrar una encuesta que hicimos en la provincia de Buenos Aires en el año 2018. Es un gráfico que está bien desagregado no hay variables contenidas sino que ustedes tienen cuales son las preguntas que nosotros usamos. El grado con “el Estado no debería entregar planes de asistencia porque con eso se fomenta la vagancia” es el círculo rojo. Para nosotros es una afirmación ideológica sintomática porque ya la probamos en otras encuetas. El Estado no debería entregar planes de asistencia porque con eso se fomenta la vagancia es un buen indicador para la dimensión de justicia social o solidaridad.
Después otra que a nosotros nos sirve para medir temas de mericotracias es “en el mundo actual nadie te ayuda en nada solo podes contar con tu esfuerzo personal” y otra que en ese momento estaba en discusión es “las fuerzas armadas han perdido el lugar que debería tener en nuestra sociedad”, después les preguntamos en el 2018 si las elecciones fueran ahora cuál sería su opción política. Esto siempre tiene la restricción de que preguntamos las opciones políticas que estaban en circulación en ese momento, en ese entonces los votantes del FIT, de CFK, FR, SG, MM.

El análisis de este mapa ideológico es que hay algunos grupos de identificación política que están de un lado del mapa ideológico pero no están identificados en el lugar en que esa posición ideológica se vuelve homogénea. Este es un lugar donde todo el grupo muy autoritario quedo marcado porque es acá donde se vuelve homogénea. Después por ejemplo el FIT es el espacio de identidad política que está más cerca de los que están en desacuerdo con la frase sobre que los planes fomentan la vagancia y está muy en desacuerdo con la frase de las fuerzas armadas.
Si uno lee de izquierda a derecha, después venían los votantes de Cristina que estaban dentro del mismo campo pero con menor intensidad, ella está en la misma línea de los que contestan en desacuerdo con la pregunta sobre las fuerzas armadas y lo mismo sobre la pregunta de los planes, poco autoritario, la intensidad se reduce.
Los votantes de MM están en un núcleo ideológico muy marcado, están muy de acuerdo con la frase de que los planes fomentan la vagancia, muy de acuerdo con la frase de que las fuerzas armadas perdieron el lugar que tenían que tener en la sociedad. En eje después venia Sergio Masa y después venia Florencio Randazo, para los que lean el campo político también van a ver que hay una traducción entre posiciones ideológicas e identificaciones políticas.
En los grupos de edad, los más jóvenes están más cerca del campo izquierdo político ideológico; después vienen los de 30 a 40 años; 45 a 59 años y 60 y más que son los que están más próximo al grupo de Macri.
El grupo (en 2016/17) que dice que su situación personal está mejor condice exactamente con los que dicen que votaron a Macri, pero no son los que dicen que lo votarían o sea ya en este corte los que dicen que lo votarían era un grupo separado de ese.
Respecto al campo ideológico y político les quiero mostrar tres fotografías de lo más actual que les puedo traer que es la encuesta que nosotros hicimos en 2018. El primer tema es el tema del aborto, de verde están los que están a favor y de celeste los que están en contra, en el 2018 claramente había un sesgo en las fuerzas políticas el 60% de los votantes potenciales de CFK estaban a favor del aborto. En el 2019 eso es el 70% en dos grados distintos muy a favor o a favor, pero en el 2019 (mayo-jun) dentro de la categoría opción electoral CFK el 70% estaba a favor del aborto, obviamente el FIT tiene valores parecidos.

Del otro lado, dónde están los grupos que están en contra o los que no tienen posición tomada sobre ese tema, en el 2018 ese grupo todavía estaba repartido en el de SM y MM fíjense que sería este corte en azul o el indiferente. Macri concentraba más a los que estaban en contra y Masa estaba muy cerca y en 2019 ya es muy claro que Macri es el que mejor condensa esa posición.
Es un tema de agenda pública que va sufriendo modificaciones pequeñas año a año y este es un ejemplo de la dinámica de la polarización, empiezan a identificarse con posiciones políticas. Entonces, entre los simpatizantes de CFK crecen los que están a favor y entre los simpatizantes de Macri se condensa mejor la posición en contra. Por ejemplo, los diputados de la provincia de Buenos Aires en esa elección, los de Unidad Ciudadana votaron masivamente a favor del aborto porque en su constituís, sus adhesiones estaban ahí.
Un desagregado que es bien interesante, es Unidad Ciudadana 2018/19 tiene una intención de voto que tiene un sesgo por arriba entre los jóvenes y ese sesgo sigue existiendo todavía con el Frente de Todos por ejemplo entre los menores de 29 años el porcentaje de voto es cerca de 58% y entre los mayores de 60 años el porcentaje de votos del Frente de Todos en menor del 30%. Dado este sesgo de edad y como sabemos que los jóvenes mayoritariamente tienen una posición favorable con el tema del aborto eso también explica que Unidad Ciudadana tenga más votantes jóvenes y los jóvenes están más a favor del aborto y ahí aparece también otro elemento de la dinámica de la polarización que es la cuestión generacional.
En el punitivismo también se veían diferencias, acá usábamos una pregunta que era “para resolver crímenes muy graves a veces es necesario que la policía rompa algunas reglas” y Mauricio Macri tenía muy de acuerdo o de acuerdo casi el 80%. Después venían los de Sergio Masa. Hay menos posiciones en el frente de izquierda y después en la candidatura de Cristina. De todos modos esto está atravesado, ella dentro de sus votantes todavía tiene el 40% que está a favor de esa frase pero como se arma la dinámica de la polarización es que su identidad política está marcada por el 60% que está en contra de la frase lo mismo pasa con Macri, pero los sesgos y los diferenciales se van estirando y eso es lo que marca la estructura de la polarización. En 2018 ella tenía 40% y en el 2019 tiene 30% de adhesión y Macri sigue a un 80%. Estos temas ideológicos se intensificaron en el agrupamiento político en los que uno puede ver en esta secuencia de 2018/19 se intensifican en un 10%.

Y la última es sobre xenofobia y también había una cuestión por el estilo:

Esto era como la cartografía que se puede hacer de dónde estamos hoy en términos de polarización ideológica y política. En general, es errónea la interpretación que sostiene que hay más polarización política que la polarización ideológica en la sociedad, si ustedes lo ven en el campo eso es súper claro, los grupos, en términos ideológicos, la población está más separada que lo que está en términos políticos.
Entonces, la primera observación sobre dejar atrás la grieta se va a enfrentar a un terreno de controversias y oposiciones ideológicas que no parece estar predispuesto para ese tipo de fórmulas políticas. De hecho si ven bien los mapas la polarización política se ve más moderada que la polarización ideológica que tiene la propia sociedad civil.
En los temas controversiales la sociedad está más separada de lo que está en los temas políticos electorales. Eso significa que el papel que cumplieron acá los partidos políticos se podría decir que fue de interpretación y traducción de esos procesos de diferenciación y distanciamiento de la propia sociedad civil. Lo que no se puede decir en ningún caso de polarización contemporáneo es que no esté funcionando la representación porque los partidos políticos representan bastante bien con todos los grises que esto puede tener, a la sociedad civil.
Ahora, qué se puede pensar sobre estas imágenes de polarización política, cuanto hay de real y cuánto hay de construido en ese tema. Y el propio motivo de esta charla que es la figura de la grieta que es muy controversial tal vez por el modo en el que construye o representa las diferencias y contradicciones sociales.
Yo acá voy a hablar en los límites de las Ciencias Sociales porque acá empieza una instancia en la cual son los actores políticos los que tienen que interpretar esta situación, como sociólogos la interpretamos dentro de ciertos límites y voy un poquito a lo que está funcionando y ver el modo en el que están funcionando algunas cosas. Sin duda, en este campo de polarización lo que se expresa es un conflicto de clases. Ese conflicto no es directo, transparente y homogéneo. No son lineales los agrupamientos políticos en relación a los agrupamientos de clases y yo ahí marque tres cosas: hoy el conflicto de clases a diferencia de otras crisis de la sociedad argentina, está en parte atravesado por problemas de legitimación de los políticas publicas redistributivas, hay una cuestión con la legitimación de las políticas públicas redistributivas que le pone un color al conflicto de clase.

La otra cuestión es la circulación muy fuerte de distintas formas de odio a los pobres, que hoy esta de algún modo condicionando el modo en que aparece el conflicto de clase. Entonces, pueden encontrar a alguien que tiene una posición subalterna en el conflicto de clase y que sin embargo participa muy activo en esa ideología o en esa posición de necesitar odiar lo que existe en torno a la pobreza y ahí aparece la idea de que la baja productividad social de los pobres, la idea de que los pobres no colaboran de una manera justa en las obligaciones o exigencias de la vida social.
Después, aparece la ausencia de un horizonte pragmático que permite imaginar cómo trabajar o avanzar en el conflicto distributivo entre las clases sociales, eso hoy aparece como bloqueado aun los que tienen una opinión muy mala de la situación económica no siempre tienen una opinión muy clara de cómo se podría resolver o afrontar la cuestión distributiva. Una misma persona que tiene una visión muy negativa de su situación personal al mismo tiempo tiene una posición muy contraria cuando uno habla de reforma impositiva y los dos cosas coexisten: “es muy mala la situación económica y estoy muy en desacuerdo con cualquier idea de reforma impositiva” ese es el terreno en el que tiene que lidiar cualquiera que quiera afrontar esta idea de cómo salir de la grieta en su dimensión estricta del conflicto de clases.
La segunda dimensión que quiero tomar para hacer este resumen final es la polarización en torno a orientaciones sobre que es la justicia, no me refiero solo a la justicia en sentido del poder judicial o derecho penal, sino que es lo que consideramos las reglas de convivencia mínima que son necesarias para el funcionamiento de la sociedad y sobre la que hay una controversia, hay disputas entre distintas moralidades, pero esa disputa no es transparente y racional, donde lo que tenemos es una discusión entre moralidades que argumentativa mente proponen otro criterio de justica. Esa orientación de justicia está muy tamizada por estas nuevas formas de autoritarismo político, entonces es muy difícil discutir orientaciones de justicia con posiciones que están muy ancladas en una actitud autoritaria.
Les cuento una pequeña anécdota de un trabajo etnográfico que nosotros hicimos en la marcha el 24 de Agosto, en una especie de adhesión a la candidatura de Macri, donde la justicia y la republica eran grandes temas de los que se movilizaban ahí en la cuestión de la republica algunos simpatizantes de Cambiemos ponían la cuestión de la libertad y del dialogo, entonces ahí entraríamos en la ida de que la libertad es importante para establecer criterios de justicia, tal vez es el criterio más importante de la modernidad y hay que dialogar para saber que significa la libertad para saber cómo se la instrumentaliza, como se la aplica, cómo se organiza socialmente, institucionalmente. El problema es que estos mismos individuos le agregaban a esa idea de república la de que ellos no podían dialogar con los peronistas y con todo lo que eso significara y no podían aceptar la libertad de los peronistas para participar en la contienda política. Entonces, es muy difícil plantear orientaciones de justicia que tiene que implicar la idea de libertad y dialogo cuando se hace fuerte una posición de no aceptar la libertad del otro y ponerlo como que está del otro lado de los límites del dialogo. Señalo eso como algo que tal vez no existía en otra crisis de la Argentina y sin dudas va a existir como actualidad y como prospectiva de futuro en la actualidad. Estas posiciones autoritarias existen son importantes y van a trabar de este modo esta dimensión de la polarización.
En este mismo plano el otro obstáculo es la difusión muy intensa de prejuicios sociales sobre todo los de racismo y xenofobia. Esas deberían ser posiciones ideológicas que si tendrían que haber quedado por fuera de la discusión sobre orientaciones de justicia, podemos discutir si es justo determinado impuesto o si es justa determinada constitución del consejo o por ejemplo el derecho al aborto eso entra dentro de lo moral; pero no podemos discutir en un Estado moderno el derecho a ser racista. A las posiciones racistas los criterios de justicia lo que hacen es decirle para entrar a esta discusión primero tenés que dejar de ser racista porque si tu derecho se actualizara habría que segregar a otra parte e implica necesariamente la cancelación de la libertad de otro. Ahí uno establece que racismo y xenofobia no pueden ser temas de la justicia y sin embargo lo están siendo, no solo en Argentina, tenemos el caso de Brasil y otros. Hay como una idea de incluir en las discusiones morales el derecho a ser racista, xenófobo, a discriminar a los homosexuales, etc. eso está ahí y va a afectar a la dimensión de la polarización que yo la llamo de los órdenes de justicia.
Finalmente la cuestión que estamos discutiendo de esta manera polarizada es quienes somos, quienes somos individualmente y comunitariamente. Estamos discutiendo nuestra identidad, por eso también las discusiones son tan acaloradas porque estamos discutiendo nuestra identidad más profunda, nuestro modo de ser en el mundo y no hacemos eso de un modo sereno, en una tranquila revisión de nuestro pasado y en una discusión abierta de quienes queremos ser en el futuro, estamos haciendo eso en un contexto donde hay un choque de generaciones.
Esto es sin duda algo que está pasando, que no encuentra modos de dar esta discusión sobre quienes somos. O sea, ustedes tienen jovencitas que hacen esto de deconstruir un concurso de belleza, o el uso del lenguaje y tienen otra generación que está reaccionando a todo eso, que ven como una destitución de su identidad de su pasado. Hay un movimiento reactivo muy fuerte y hay un choque de generaciones, eso es parte de la grieta que marca nuestra actualidad y obviamente que esta dimensión también está atravesada por prejuicios. Hay muchos prejuicios sobre orientaciones sexuales etc. que están condicionando esta discusión sobre quienes somos que marca un poco el tema de la polarización.
Ahora sí, ¿se puede desengrietar todo esto? analizando lo que podemos analizar e interpretar a mí me parece que el concepto de dejar atrás la grieta, de abandonarla de una afirmación que venga y que diga se terminó la grieta, les diría que es científicamente inverosímil, no hay plano en la sociedad argentina actual y en muchas sociedad contemporáneas para plantear un decreto de cese y de eliminación de ese modo de estructurarse de los conflictos y las diferencias sociales.
En su discurso del actual Jefe de Gabinete Marcos Peña en noviembre de 2015 decía literalmente se acabó la grieta, se terminó y agregaba “no vamos a abrir el Ministerio de la venganza”, “se terminó el revanchismo” y cosas por el estilo. Yo soy científico y lo que veo es que ese tipo de discursos no cuajan con los procesos históricos, los vimos en los datos de la sociedad civil, la grieta no se cerró. Hay otro termino que es esta idea de superar la grieta, ahí yo soy más abierto tienen más connotaciones que me interesan más.
Efectivamente, en esta discusión a mí el término que más me interesaba que estaba circulando era el de desengrietar, me parece que puede ser fecundo esto de desengrietar mas que terminar o superar la grieta. Primero porque es una palabra rara, y me sugería la idea de que lo que se puede proponer es un proceso, como un verbo, vamos a tratar de hacer algo con el modo en que se planteó la polarización política y la polarización social, es un proceso.
El prefijo negativo me interesaba por esta idea de poder desarmar el modo en el que la polarización fue tratada hasta ese momento y eso es algo que si se puede hacer, se pueden desarmar los términos, se pueden desarmar las posiciones. Ahora, desarmar los términos no significa hacer cesar los conflictos, significa que tenían una etiqueta y ahora pueden tener otra, tenían un modo de aparecer y ahora tal vez pueden aparecer de otra manera. Las dos partes cuando tenían ese conflicto se trataban de una manera y ahora podemos ver si se puede tratar de otra. Pero quienes estaban a favor y en contra del aborto van a seguir estando en una situación de oposición, no es solo que va a ver diferencias múltiples que pueden coexistir.
Ahora esa discusión puede implicar un trato reciproco, diferente al que venía hasta ahora y me parece que a eso si le podemos llamar desengrietar. Porque si no, dejar atrás la grieta significaría que ese conflicto no existe más.
Después me interesaba la idea de que desengrietar pueda significar volver a plantear un horizonte medio utópico donde se planteen horizontes posibles de acuerdo. Que para mí en este contexto van a ser acuerdos en medio de conflictos, es muy difícil que haya acuerdo porque se hicieron cesar los conflictos pero pragmáticamente pueden aparecer acuerdos en medio de conflictos. Es decir, los conflictos siguen pero producen acuerdos parciales y eso puede significar desengrietar también, es decir no estar trabado en el que porque estamos en conflicto ningún acuerdo es posible.
Y finalmente, que es lo que me parece interesante, van a tener que inventar mucho; como inventar esta palabra. Porque aunque esta situación que es tan intensa que uno la puede ver, como dramática, llena de desafíos, un poco terrible, no crean que siempre estamos pisando sobre abismos. Acá al lado tenemos el caso Brasil que está en caída libre en muchos de estos temas. Ahora, sobre el abismo hay que inventar, entonces me parece que esa idea de desengrietar implica el desafió que va a tener la política para inventar modos de trabajar estos conflictos y por eso a mí me parece que las palabras que no funcionan es “porque dejamos atrás los conflictos” es parte de la gramática más tradicional no solo de nuestra historia política. La figura de qué viene un gran acuerdo o viene el consenso que tiene un nombre o viene una concertación que tiene otro nombre y me parece que es algo de la publicitaria política que yo lo entiendo. Pero si pensamos las cosas un poco más enserio desplazados de las necesidades de la publicidad política va a haber que inventar muchos modos nuevos de tratar conflictos que se hicieron muy intensos.

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