Conferencia: “La deuda del Desarrollo en el modelo económico actual”

Por Pablo López

Bajo el título “La deuda del Desarrollo en el modelo económico actual” tuvo lugar la última conferencia de las Jornadas de Democracia y Desarrollo, realizada por el Mg Pablo López (UBA). Lopez trajo al presente el histórico debate del rol del endeudamiento en los procesos de desarrollo de los países. Para ello retoma las ideas de autores clásicos nacionales como M. Diamand, T. Di Tella, A. Ferrer, etc. que intentaron responder al interrogante de cómo podía superarse el limitante crónico al crecimiento económico que ha sido la falta de divisas recurriendo al endeudamiento. A partir de allí, expone su percepción de la situación macroeconómica pasada y actual de la economía con especial énfasis en la evolución de la deuda entre períodos de gobierno kirchneristas (primer y segundo período) y el actual gobierno de Macri.

De esta forma la conferencia se dividió en dos partes: Una parte histórica, donde se presentó una visión de largo plazo en el que se expusieron los ciclos de endeudamiento externo que ha atravesado nuestro país, y permiten extraer lecciones del pasado, y una segunda parte en la que se hizo una reflexión crítica desde dichas lecciones, y aportando datos actuales respecto al creciente nivel de endeudamiento que ha tenido nuestro país en los últimos años.

Procesos de endeudamiento en Argentina y situación actual

El Mg comentó que, desde 1975 hasta 2000, los dos momentos de mayor crecimiento de deuda externa fueron los períodos 1975-1980 y 1991-2000. Según los datos aportados por el conferencista, en estos períodos la relación deuda externa/producto aumentó el 19% en el primer período (con una variación porcentual de la deuda del 125%) y casi un 30% de aumento en la década del 1990 (con una variación porcentual de la deuda 66%). En cuanto a la relación deuda/producto, al momento de la crisis del 2001 fue del 55%. Un año después el nivel de deuda fue del 150%, lo que se explica por la devaluación de la moneda que hizo disparar esta relación.

Post default nuestro país logró una reducción considerable de su deuda externa que se ha revertido en los dos últimos años. Durante 2002-2015 cayó el ratio deuda- producto (en 19% puntos). Finalmente, los últimos 2 años, aumentó en 11 puntos porcentuales dicho ratio y en 29% el crecimiento nominal de la deuda.

Así también señaló que, cuando se observan los procesos de endeudamiento, es difícil sacar como conclusión de que el crecimiento del endeudamiento está asociado al crecimiento de la economía. Una mirada de largo plazo, durante los 60-75 se evidencia crecimiento pronunciado de la economía no asociado a ningún ciclo de endeudamiento. Después de los años 75 hasta el 2000, en general, los períodos de crecimiento del endeudamiento en Argentina estuvieron ligados a los procesos de estancamiento, por ejemplo, la de los años 75-80, y un poco más difuso en los 90.

Ante el interrogante sobre cuáles son los parámetros para determinar el nivel de endeudamiento de una economía, Lopez aseveró que la relación de deuda/producto es el más utilizado, pese a que se deben tener otras consideraciones para definir si se trata de un endeudamiento sostenible. Para lo cual basta observar que en los países desarrollados esta relación supera el 100% del producto, mientras que en los países en desarrollo el umbral de deuda aceptable por importantes economista es del 60%. Es por eso que también se deben tener en cuenta otros elementos como su composición (moneda extranjera o local), o el tipo de acreedores (residentes o no, y con organismos internacionales o privados).

En relación a la situación actual de nuestro país, Pablo sostuvo que el cambio de la gestión del gobierno nacional significó también un nuevo ciclo de endeudamiento. Con el objeto de contextualizar las políticas nacional en relación con la deuda, puso de relieve la situación con el resto de los países de la región. Es así que detalla que si bien en los últimos años se ha evidenciado un proceso de endeudamiento de todos los países de la región (2007-2016) posterior al estancamiento de los comoditties y a la crisis internacional, la Argentina disminuyó su nivel de endeudamiento. Sin embargo, desde 2015, se evidenció un crecimiento pronunciado de la deuda. Continuó exponiendo que para el país esto siginificó “ponerse al tono” con el endeudamiento que alcanzó un nivel del 55% aproximadamente. Este nuevo ciclo de endeudamiento no solo fue acompañado de deuda a nivel nacional, sino que las provincias y sector privado también se constituyeron en tomadores de deuda lo que constituyó una novedad de este último ciclo de endeudamiento. Las provincias se endeudaron en dólares cuando sus ingresos no son en la misma moneda, lo que las expone a fluctuaciones en el tipo de cambio, siendo práctica de algunos de los gobiernos provinciales el cambio de esa deuda por pesos y la posterior inversión en Lebacs.

Por ello, el Mg manifestó su preocupación ante la dinámica que está tomando estos niveles de endeudamiento, señalando que si bien no es un ratio tan alto, su crecimiento es significativamente acelerado: pasó del 40% a más del 50% del producto en solo 2 años tratándose de deuda con el sector privado y en moneda extranjera. Asimismo, alertó que Argentina es el país que más deuda emitió a nivel mundial, en un contexto en que la economía no crece, un consumo que no repunta, una inversión estancada si se la mira en relación al producto, y un saldo comercial fuertemente deficitario. Mientras tanto, la Inversión extranjera directa (IED) aumentó muy poco, y la inversión de cartera creció fuertemente.

Afirmó que la deuda externa y la IED, generan una gran vulnerabilidad, sobre todo cuando la economía Argentina a partir del 2016 avanzó a una apertura de su cuenta de capital, corriendo el riesgo de que estos flujos “desaparezcan” consecuencia de esta mayor apertura y aumento de la tasa de la FED. Además comentó que esta situación de vulnerabilidad, ya es vista por organismos y consultoras internacionales, como por ejemplo Standard & Poor’s que incorpora a la Argentina en el grupo de las 5 economías más vulnerables del mundo, o el Institute of International Finance (IIF) que la incluyó en el “mapa” de las economías más vulnerables (Heat Map).

Concluye que cuando se contemplan todos estos elementos, se vuelve un combo complicado, teniendo en consideración que los ciclos argentinos de endeudamiento siempre terminaron en crisis. La experiencia muestra que endeudarse no es necesariamente malo, pero si que es un proceso limitante para un crecimiento sostenible y este se relaciona con mayores tasas de desempleo. Así comenta que quienes pudieron disminuir su nivel de endeudamiento, entre 2003 y 2014, fueron quienes lograron crecer y tener mayores tasas de empleo.

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